Experimento · Tercera parte
Adobe rechazó los seis vídeos
que partían de una foto de IA
Y aceptó los tres que partían de una fotografía mía. El mensaje de rechazo no menciona la foto de partida ni una vez, pero el reparto es ese.
Al final nueve vídeos creados y subidos a Adobe, aceptados tres, rechazados seis.
Los seis vídeos rechazados partían de una fotografía generada con IA, los tres aceptados partían de una fotografía propia. Lo primero que piensas es que las fotografías creadas con IA, aunque cuenten con la resolución suficiente y aparentemente parezcan perfectas, en realidad no lo son y hay que arreglarlas.
Y tienes que buscar una manera de arreglarlas. Pero no es solo eso.
El motivo principal del rechazo puede ser una o varias razones, Adobe te dice:
No dice nada de la fotografía de partida, pero rechazó las seis. Hay que buscar la manera de asemejar una fotografía generada con IA a otra realizada con una cámara. Después hay que ver cómo arreglar los motivos del rechazo de los vídeos. Cuando miro los vídeos detenidamente en la pantalla del ordenador sí veo cosas raras, algún temblor, algún pequeño corte casi imperceptible. Hay que buscar la manera de que el vídeo sea totalmente estable y sin cortes.
A partir de aquí voy a empezar a intentar aprender a preparar las fotografías que cree con IA y a conseguir vídeos estables. Quizás las plataformas de IA que estoy utilizando no son las mejores, he utilizado sobre todo Veo 3.1 Fast, con un coste estimado: 1,09 € por un clip de 8 segundos, que, por desgracia, es más frecuente de lo deseado que no te salga a la primera y que tengas que repetirlo modificando un poco las instrucciones (el prompt).
Cinco de los nueve, para que los juzgues tú
Una muestra: tres de los rechazados y dos de los aceptados, con el veredicto de Adobe debajo de cada uno. Son los originales reducidos para que carguen rápido y sin sonido, igual que se enviaron. No se descarga ninguno hasta que le das al play. Si quieres ver de qué hablo cuando digo «temblor» o «corte casi imperceptible», míralos a pantalla completa y fíjate en los bordes de las cosas que no deberían moverse.
Qué significa cada palabra del rechazo
El mensaje de Adobe es uno solo para todo y no te dice cuál de los problemas tiene tu clip. Merece la pena traducirlo, porque cada uno tiene una causa distinta y se arregla de otra manera.
Temblor accidental
En un vídeo grabado con cámara esto es pulso. En un vídeo generado no hay cámara que tiemble: lo que hay es que el modelo redibuja cada fotograma desde cero y no siempre coloca las cosas exactamente donde estaban. El resultado es que un borde que debería estar clavado vibra uno o dos píxeles. A tamaño pequeño no se ve; a pantalla completa y en un catálogo de stock, sí.
Cuadros vacíos en blanco o en negro
Fotogramas sueltos que salen planos. Suelen aparecer al principio o al final del clip, y pasan desapercibidos porque duran una cuarentava parte de segundo. Es el defecto más fácil de arreglar de los tres: se recorta medio segundo por cada extremo y desaparece.
Problemas de compresión
Aquí hay dos cosas distintas. Una es exportar con poca calidad, que se arregla exportando mejor. La otra es más sutil y afecta de lleno a lo generado con IA: en zonas de mucho detalle fino y movimiento —lluvia, hojas, arena, humo— el compresor no da abasto y aparecen bloques. Mira el clip de la gota en el cristal de aquí arriba: es exactamente ese caso.
Y el audio
Este tiene truco y conviene saberlo: si el vídeo va sin sonido, el problema de audio no puede existir. Generar el clip ya mudo, en lugar de generarlo con audio y quitárselo después, elimina esa casilla entera de la lista de motivos de rechazo.
Cómo ver los defectos antes de subir nada
El problema de los tres fallos de arriba es que son invisibles a velocidad normal. Un temblor de dos píxeles o un fotograma negro de 1/24 de segundo no se detectan mirando el vídeo, por mucha atención que pongas. Hay tres formas de sacarlos a la luz, de menos a más fiable.
Fotograma a fotograma. Cualquier reproductor decente avanza de uno en uno. Es lento, pero un cuadro en negro aparece inmediatamente.
El primer y el último fotograma, uno encima del otro. Si la escena tenía que quedarse quieta y no coinciden, el plano se ha ido. Esto detecta la deriva, que es el defecto que más caro sale en stock.
Medirlo por píxeles. Es lo único que da una respuesta objetiva: decodificar los fotogramas, compararlos entre sí y ver cuánto cambia cada zona de la imagen. Un fotograma negro da una diferencia enorme; una zona que debería estar quieta y tiene vibración da una diferencia pequeña pero constante. Lleva un rato montarlo, pero es la diferencia entre suponer que el clip está bien y saberlo.
Lo que este experimento todavía no demuestra
Seis de seis es un reparto que llama la atención, pero conviene no convertirlo en una ley antes de tiempo, y por dos motivos.
El primero es el tamaño: nueve vídeos son nueve vídeos. Con números así, una casualidad se disfraza de patrón con facilidad.
El segundo es más interesante. Las fotos de IA y las propias no se diferencian solo en el origen: también son de cosas distintas. Si lo generado con IA tiende a ser lluvia, arena y bosque en movimiento, y lo propio tiende a ser una bahía en calma y un fuego, entonces lo que estamos midiendo puede no ser «foto de IA contra foto real», sino «escena difícil de comprimir contra escena fácil». Las dos explicaciones encajan con los mismos seis rechazos.
La forma de salir de la duda es barata: coger la misma escena —una foto propia y una generada con IA del mismo tipo de sitio—, animarlas con el mismo prompt y enviar las dos. Si vuelve a caer la de IA, la cosa está clara. Eso es lo que toca probar ahora.
Qué viene después
Dos frentes, y los dos salen de lo que acaba de pasar: aprender a preparar las fotografías generadas con IA para que se parezcan a las hechas con cámara, y conseguir que el clip salga estable y sin cortes. En la próxima entrega, las cuentas: lo que ha costado de verdad cada clip aprovechable, contando los que hubo que repetir.
Todas las entregas están en el índice del experimento. Y lo que acepta cada agencia, resumido, en IA y fotografía de stock.