Curiosidades
Historias
de selfies
Se hacen noventa millones al día. El primero costó quince minutos de posado inmóvil, y uno de los más famosos lo disparó una macaca.
El primer selfie es el primer autorretrato fotográfico de la historia y lo tomó el químico y fotógrafo Robert Cornelius en Filadelfia, se trata de un daguerrotipo para el que tuvo que posar inmóvil durante unos 15 minutos. Es considerado el primer selfie de la historia. Al haber sido creado en 1839, los derechos de autor expiraron hace más de un siglo.
Esa fotografía y las otras cinco que abrieron el medio están contadas en las primeras fotos de la historia. Aquí seguimos desde donde aquella lo dejó.
La duquesa de trece años, 1914
La gran duquesa Anastasia Nikoláyevna de Rusia se tomó una de las primeras fotografías frente a un espejo, conocida hoy como un selfie, en 1914 a la edad de 13 años utilizando una cámara Kodak Brownie.
Fíjate en lo que no ha cambiado en más de cien años: la cámara a la altura del pecho, la mirada al espejo y no al objetivo, y el encuadre resuelto a ojo. Es exactamente el mismo gesto que hoy hacen millones de personas en el baño de su casa, solo que con una Kodak Brownie de madera y cartón.
El selfie del macaco, 2011
El selfie del mono o Monkey Selfie, Naruto la macaca, año 2011. Es una autofoto tomada por una macaca negra de Indonesia utilizando la cámara sin supervisión del fotógrafo británico David Slater. Dio la vuelta al mundo por su expresividad.
En su día desencadenó una batalla legal, la organización PETA demandó al fotógrafo alegando que los derechos correspondían al animal. Pero la Oficina de Derechos de Autor de EE. UU. dictaminó que las obras creadas por animales no pueden tener copyright.
El asunto no es una anécdota de hace quince años. Es exactamente el mismo argumento con el que hoy se discute quién es el autor de una imagen generada con inteligencia artificial, y por el que varias agencias de stock no las aceptan. Lo contamos en IA y fotografía de stock.
Un selfie a 400 kilómetros de altura, 2012
El astronauta Aki Hoshide se tomó este impresionante selfie durante la Expedición 32, el 5 de septiembre de 2012.
Mira el visor del casco. Ahí dentro están reflejados el Sol, la Tierra y el brazo robótico de la estación, y también el propio fotógrafo, que no se ve de otra manera porque el casco le tapa la cara. Es un autorretrato en el que el autor solo aparece como reflejo: el mismo truco del espejo de Anastasia, noventa y ocho años después y en órbita.
De dónde viene la palabra
El origen de la palabra «selfie» nació en Australia en el año 2002, cuando un usuario escribió la palabra en un foro de internet el 13 de septiembre de 2002 tras publicar una foto borrosa que se había hecho tras romperse el labio.
La palabra «selfie» se popularizó en 2013, su uso se expandió globalmente y el Diccionario Oxford la nombró «palabra del año» en 2013, y la consolidó en el lenguaje oficial.
Cuántos se hacen hoy
Hoy en día (octubre de 2026), se calcula que en el mundo se realizan entre 90 y 93 millones de selfies al día, según organizaciones como la Universidad La Trobe y la Fundación IO. Son unos 65.000 selfies por minuto. La media de tiempo dedicado a los selfies está cerca de 7 minutos al día. Se estima que cada día se publican aproximadamente un millón de selfies en distintas plataformas sociales.
Puesto al lado de lo anterior, el número dice algo más de lo que parece: entre el daguerrotipo de Cornelius y hoy hay ciento ochenta y siete años, y en ese tiempo el autorretrato ha pasado de costar quince minutos de inmovilidad a hacerse sesenta y cinco mil veces por minuto. Lo que no ha cambiado es lo de antes: alguien decidiendo qué entra en el encuadre.